Insuficiencia cardíaca congestiva (CHF)


 

La insuficiencia cardíaca no implica que el corazón dejó de funcionar.

Más bien significa que la capacidad de bombeo del corazón es más débil que la normal.
 
Cuando hay insuficiencia cardíaca, la sangre pasa del corazón al cuerpo a una velocidad más lenta y la presión en el corazón aumenta. En consecuencia, el corazón no puede bombear suficiente oxígeno y nutrientes para satisfacer las necesidades del cuerpo.
 
Como respuesta, las cámaras del corazón se estiran para que entre más sangre y se la pueda bombear al resto del cuerpo o bien se endurecen y se engrosan. 
Eso ayuda a que la sangre siga circulando un poco más de tiempo, pero, a la larga, las paredes del músculo cardíaco se debilitan y no pueden bombear con la misma fuerza.
 
Como resultado, la respuesta de los riñones suele ser la retención de líquido (agua) y sodio en el cuerpo. Si se acumula líquido en los brazos, las piernas, los tobillos, los pies, los pulmones u otros órganos, el cuerpo se congestiona, y el término que se utiliza para describir esa afección es insuficiencia cardíaca congestiva (congestive heart failure, CHF).
 
Compilado de las siguientes fuentes:
American College of Cardiology/American Heart Association (ACC/AHA) Guidelines for the Evaluation and Management of Chronic Heart Failure in the Adult.[1] <#_ftn1>

Circulation, Journal of the American Heart Association, http://circ.ahajournals.org/cgi/content/full/112/12/1825